Pésima atención y una experiencia muy…
Pésima atención y una experiencia muy negativa.
Contacté con el despacho porque mi pareja había sido retenida en el aeropuerto y necesitábamos asistencia jurídica urgente. Me derivaron a la abogada Larisa, compañera del despacho que, según me indicaron, llevaba este tipo de casos.
Me aseguró que nos asistiría durante todo el proceso y me cobró 600 euros por sus servicios. Sin embargo, su actuación se limitó a una única visita al aeropuerto para recibir la documentación de mi pareja.
Una vez salió del aeropuerto, y a pesar de que insistí reiteradamente en que necesitaba que me llamara, nunca me devolvió la llamada. No recibí información sobre la situación, no se me comunicó qué gestiones se estaban realizando y, desde mi experiencia, no se gestionó absolutamente nada más. Finalmente, mi pareja fue deportada.
Nosotros habíamos recopilado toda la información y documentación posible precisamente porque necesitábamos asistencia profesional en una situación urgente. Para eso pagamos a un abogado: para recibir asesoramiento, información y asistencia cuando más se necesita.
No voy a limitar mi experiencia a una única reseña; pienso compartirla en las páginas de opiniones que considere oportunas, porque considero que no se realizó el trabajo por el que pagué ni recibí la asistencia que se me había prometido.
No puedo recomendar este servicio a nadie. Si vuestro caso es urgente y puede tener solución, mi experiencia ha sido que se me cobró el dinero por adelantado y después no recibí la atención ni el seguimiento que esperaba y que se me había prometido.
Lo peor no son únicamente los 600 euros, sino haber confiado una situación tan importante y urgente a profesionales esperando que actuaran. En casos como este, el retraso, la falta de comunicación y, desde mi punto de vista, la mala gestión pueden tener consecuencias muy graves. En nuestro caso, la situación terminó de la peor manera posible: con la deportación de mi pareja.






