Pésima experiencia. Mucho cuidado.
Pésima experiencia. Mucho cuidado.
Contacté con este despacho porque mi pareja estaba retenida en el aeropuerto de Lisboa y necesitábamos asistencia jurídica urgente. El contacto me lo facilitó Dña. Rosina A. Ferreira y fui atendido por la abogada Larissa Jung Gonzalez, a quien pagué 600 € por adelantado.
Larissa realizó una visita al aeropuerto y, a partir de ahí, prácticamente desapareció. Le pedí reiteradamente por WhatsApp que me llamara para explicarme qué actuaciones podíamos realizar, pero no recibí ninguna llamada. Tampoco me facilitó copia de la documentación recibida, me explicó qué argumentos se iban a alegar ni me informó de ninguna actuación posterior. Tampoco he recibido factura por los 600 €.
Finalmente, mi pareja fue deportada. Solicité que, como mínimo, me devolviera la mitad del importe teniendo en cuenta el servicio recibido, pero se negó.
Lo más grave vino después: tras publicar una opinión negativa sobre mi experiencia, recibí mensajes de Larissa que considero amenazantes, hablando de realizar escritos al aeropuerto, generar una alerta relacionada con mi pareja en el espacio Schengen y emprender acciones legales contra mí por mis opiniones. Conservo estas comunicaciones.
Mucho cuidado antes de contratar este servicio. Mi experiencia fue pagar 600 €, recibir una visita al aeropuerto y después quedarme sin el seguimiento y la asistencia que necesitaba en un momento crítico. Y cuando expresé públicamente mi descontento, recibí este tipo de mensajes.








